FEEDA estudia los diferentes sistemas para la desinfección de las cabinas de ascensor minimizando el riesgo de contagio.

FEEDA ha celebrado varias reuniones con proveedores de los diferentes sistemas existentes de desinfección; luz ultravioleta tipo C, higienizador y purificador de aire, ionizador de ozono y purificación de aire con filtros HEPA y cámara UV-C.

Desde que comenzó el Estado de alarma causada por el Covid-19, la Federación Empresarial Española de Ascensores (FEEDA) no ha dejado de trabajar buscado la forma más segura y recomendable del buen uso del ascensor.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) todavía no ha encontrado pruebas concluyentes de que el Covid-19 pueda contagiarse a través de un contacto con una superficie artificial (pomos de puertas, tiradores, botoneras, paneles de cabina…) según un último informe de la agencia médica de la ONU. “En el momento de la publicación de este informe no se ha relacionado de manera concluyente el contagio con una superficie medioambiental contaminada, según los estudios disponibles”, menciona literalmente el informe. Sin embargo, la Organización mantiene su recomendación a favor de la desinfección de superficies y objetos, siempre que sea posible y para tranquilidad de la población

Actualmente el Grupo de Trabajo de Seguridad de FEEDA está llevando a cabo un análisis de los diferentes sistemas de desinfección que pueden instalarse en las cabinas de ascensores, y que están apareciendo en el mercado.

Para ello, se han celebrado varias reuniones con proveedores de los diferentes sistemas existentes de desinfección; luz ultravioleta tipo C, higienizador y purificador de aire, ionizador de ozono y purificación de aire con filtros HEPA y cámara UV-C. Entre todos estos, el análisis exhaustivo abarca desde su técnica, hasta su comercialización, modo de funcionamiento, efecto en la salud de las personas por un mal uso, aparato accesible para los usuarios del ascensor, eficacia del tráfico del ascensor, mantenimiento del sistema, coste…

FEEDA recuerda que combatir los focos de contagio cotidianos dentro de un edificio depende primero de la responsabilidad individual de llevar a cabo las recomendaciones del Ministerio de Sanidad tanto por el uso de mascarillas como el lavado constante de manos.